Sucedio de una mala decision, buscaba un banco que esta en una esquina, iba rapido en una moto y de reojo alcance a ver el banco, pero por la velocidad me pase unos 20 metros, me dio flojera dar una vuelta en U, asi que me doy una vuelta rapida y me regreso en sentido contrario, ironicamente (asi es la vida), al llegar a la esquina me sale un patrullero de transito, que mas infraganti no pudo haberme agarrado, sin ningun medio para argumentar una defensa, solo atine a reirme -nerviosamente- mientras revisaba mis papeles, por alguna razon, el rostro duro del oficial cambio mientras hablabamos, yo bromeaba de como no tenia algo para alegar, y al final el “poli” (notese el cambio de “oficial” a “poli”) tambien bromeaba, me recomendo no volverlo a hacer y al final me dejo ir con una amonestacion.

A veces olvidamos que los oficiales de policia tienen un trabajo duro, jornadas de 24 horas suenan facil, pero de ninguna manera lo son, mas cuando se las tienen que ver con gente malhumorada o que tienen mal caracter, tal vez por eso una actitud positiva me salvo de una infraccion, al final la “buena vibra”, puede ser contagiosa, y quiza no cambie el mundo, pero ayuda a llevar mejor el día.

Por cierto, eso me recordo a un amigo, que circulaba en su moto, sin casco; de inmediato un patrullero lo detuvo, y mi amigo comerio el error de sacar entre sus papeles una tarjeta de presentacion, de un “comandante X”, y se presento como su ahijado, lo cual no se creyo el oficial, y le ordeno que lo siguiera al corralon, mi amigo se quiso pasar de listo y mientras circulaban camino al arresto, este se quiso escapar, no quiero caer en mas detalles, solo dire que en multas pago una muy dolorosa cantidad de dinero.

Anuncios