muy interesante texto, tomado del blog de Ramrock

ARTÍCULO. LA TRILOGÍA ANTIJUDIA.

La trilogía antijudía
Foro Judio. Foro de la comunidad Judia en Mexico
Ezequiel EIben La trilogía de conceptos que se utilizan en nuestro tiempo contra los judíos está entrelazada y mediante un análisis me dispongo a comprobarlo.

Empiezo admitiendo que como judío, en mi fuero interno, los tres conceptos me afectan del mismo modo: antiisraelismo, antisionismo y antisemitismo. Pero no me quiero quedar en que soy un judío con síndrome de perseguido y confundo una simple crítica a Israel con un argumento antisemita;

El Antiisraelismo:
Lo voy a definir como la negación al Estado de Israel, el no reconocimiento a su existencia, el detractar su derecho a ser.

No se incluye dentro del concepto a quien no coincide con una política determinada adoptada por el gobierno israelí, a quien discrepe con leyes o medidas, pero que lo hace sin cuestionar la existencia misma del Estado. Me refiero exclusivamente a los que ponen en tela de juicio, mejor dicho directamente niegan, el derecho a la existencia. Estoy hablando por ejemplo del grupo terrorista Hamas, que tiene la postura que Israel no debe existir y se deben ¨arrojar a todos los judíos al mar¨. Estoy hablando de Mahmoud Ahmadinejad, presidente de Irán, que alienta a ¨borrar a Israel del mapa¨.

Se escucha en muchos círculos intelectuales el término ¨antinorteamericanismo¨. Algunos pensadores occidentales lo emplean para definir su repudio a lo que consideran la política imperialista de Estados Unidos. Pero radicales musulmanes como Bin Laden consideran además que se debe destruir al denominado ¨imperio¨. Más allá de eso, lo que deseo dejar en claro es que el antiisraelismo se circunscribe a la posición extremista de querer hacer desaparecer a Israel. Se toma como un problema concreto que tiene Israel con sus enemigos

El Antisionismo:
Generador de innumerables polémicas y controversias. El sionismo es el movimiento de liberación nacional del pueblo judío. Rescata al pueblo judío como una nación; hay una nacionalidad judía. El mejor lugar para el desarrollo y crecimiento de la nación judía es Israel. Los pensadores sionistas coinciden en que Israel es el Hogar Judío, el punto al cual se convoca a todos los judíos del mundo a fortalecer y colaborar con la patria. Se defiende el derecho del pueblo judío de tener un Estado en su tierra.

Los antisionistas no reconocen ese derecho. Están en contra de las políticas realizadas en consecuencia, es decir, de la edificación de un País Judío. El antisionista no acepta la creación de Israel, protesta por la supuesta ocupación del territorio en Palestina. Los argumentos antisionistas identifican al sionismo como una ideología racista, y lo vinculan con el imperialismo, en una acusación directa de la alianza de Israel con Estados Unidos. Otras severas y falaces críticas se le han hecho al sionismo. Se lo acusa de ocupar ilegalmente el territorio de la Palestina, de expansionismo tratando de avanzar y desposeer cada vez más, en el siglo XXI principalmente se lo tilda de aplicar políticas nazis.

EL Antisemitismo:
No hace falta detenernos mucho puesto que el concepto está mucho más claro. El antisemitismo carga el odio milenario y ancestral a los judíos. Por antisemitismo se les ha robado, desposeído, ultrajado, convertido, asesinado, y podría seguir. Aquí rescatamos nada más que algunas de sus múltiples manifestaciones, como el deicidio (acusando a los judíos de ser los asesinos de Jesús, a quien los cristianos atribuyen divinidad y lo consideran Cristo), los Protocolos de los Sabios de Sión (panfleto que incluye una mentira asquerosa acerca de una conspiración judía para dominar al mundo), o el expresado por el nazismo en su teoría racial (ver al judío como una raza inferior, lacra de la sociedad, culpable de la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial, y dominador corrupto de la economía).

Ya habiendo desglosado la para nada agradable Trilogía Antijudía (así encasillo a los tres conceptos, ¨antijudaísmo¨), el desafío planteado consiste en la demostración de su íntima relación, de esa vinculación maliciosamente oculta o a veces claramente visible. Y créanme que se puede demostrar tanto racional como empiricamente, para despejar cualquier duda al respecto.

Hay un sujeto que abiertamente manifiesta que es antiisraelí. Ahí, ya partimos desde el inicio que no quiere que Israel exista. No debe haber un Estado Judío. Concebido como está, le molesta que los judíos tengan un Estado, y los elementos judíos del mismo. Por más que se refugie en pensamientos como que el Estado Judío está en contra del Estado Democrático, no debemos permitir que empiece a desvirtuar (eso es otra discusión aparte que los mismos judíos tenemos, pero sin eliminar el derecho de Israel a existir).

El antiisraelí necesariamente es antisionista. No quiere un Hogar Nacional Judío bajo la forma de un Estado. No apoyará y será contrario al Movimiento Sionista en su esfuerzo de llevar judíos a Israel y consolidar un país que sea judío por definición. Al ser antiisraelí y antisionista, le niega el derecho natural al pueblo judío de tener un Estado en su tierra. No concibe a los judíos como una nación con derecho a un país, mientras que seguramente no cuestiona a ningún otro Estado su derecho a existir, ni a las naciones. No admitir los derechos de un grupo es estar en su contra. Este sujeto es antisemita. En ocasiones, se puede dar que encontremos a alguien que no es antisemita, pero sus ideas sí lo son (lo cual sucede en el plano de la discusión de ideas, no de personas. Por ejemplo el caso de Martin Buber. No era antisemita sino un gran judío en ciertas disciplinas y unido al Movimiento Sionista, pero renuente de aspectos del sionismo que lo llevaba a hacer injustas manifestaciones antisionistas como decir que los sionistas nacionalistas que querían un Estado, admiraban al dios de Hitler).

Se puede partir de otro punto. Quien es antisionista, aparte de oponerse al movimiento y su ideología, hemos visto que alienta a los boicots en contra de Israel, aboga por el fin de la ocupación de Palestina y la eliminación de un gobierno israelí. De más está decir que es antiisraelí. Y por mismas razones es un antisemita, tratando de eliminar el autogobierno y la autodeterminación del pueblo judío.

Si arrancamos desde el sujeto antisemita, es obvia la conexión con los otros dos conceptos. El antisemita que mata, que discrimina, no quiere ver a un judío triunfante ni gozando de un Estado con todas las letras. El que los separa y aísla, no es para reunirlos en un buen país, sino para hacer un campo de concentración o un pogrom.

Por vía racional ya llegué a la conclusión de que los términos de la trilogía son como sinónimos en su contenido antijudío. Ahora en lo práctico, en la observación de la realidad, es aún mucho más fácil.

Los grupos autodenominados antisionistas realizan marchas violentas en contra de las instituciones y comunidades judías de varios países. En Agentina, Venezuela y demás lugares se han pintado, mayormente en 2009, leyendas como ¨fuera judíos de Palestina¨, ¨no a la ocupación¨, ¨judíos vuelvan al ghetto¨. Con estas manifestaciones quieren echar a los judíos de Palestina. Es decir, no solo no reconocen a Israel cuando dicen ¨Palestina¨ u ¨ocupación¨, sino que piensan que los judíos deben abandonar la tierra. Piden que vuelvan al ghetto, o sea, que se encierren en su comunidad o a que sean prisioneros en barrios nazis.

Cuando las pancartas igualan a un Maguen David con una cruz svástica, se profana un símbolo religioso y nacional judío, y se mancha a Israel como un régimen fundamentalista y totalitario que no existe en la realidad. Aparte, las marchas de estas agrupaciones han ido acompañadas de golpizas a judíos (como en la celebración de Iom Haatzmaut por el 61º aniversario de la creación del Estado de Israel en Buenos Aires) y destrucción de sinagogas (como en Caracas, donde se dañó la arquitectura del templo y se rompió la Toráh).

Hay que decir también que los grupos e intelectuales que dicen ser antisionistas y no antisemitas, han apoyado a dictadores que quieren destruir a Israel y asesinar a los judíos (Pino Solanas y Luis D´elía, por ejemplo, que han firmado cartas de apoyo a Ahmadinejad y su sangriento régimen iraní). Ser un antisionista que apoya a un antisemita para que mate judíos, no puede ni un poco ocultar el propio antisemitismo. Muchos dirán que no están en contra de que los judíos profesen su religión, pero judaísmo es más que religión, hay cultura, ha nacionalidad judía, y estos antijudíos están en contra del país de los judíos. Y el pueblo judío tiene un derecho histórico y una base de legalidad afianzada en las Naciones Unidas para tener un Estado en su tierra………..

Por todo lo dicho, concluyo que la Trilogía Antijudía expresa lo mismo. iguales en el fondo, parejas demostraciones de las caras del antijudaísmo, cada uno a su manera expresando el odio a lo judío

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